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El subterráneo de la Torre de Piedra

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Día de la arcilla, semana de la ilusión, estación del mar Cuando Mina y los demás volvieron a Fuerte Raus acompañados de Jezra, todos los mercenarios allí presentes, incluido Daine, los vitorearon y estallaron en aplausos de alegría. El duque y su hija se fundieron en un emotivo abrazo. Luego Jezra se retiró a sus aposentos y el duque se dirigió a los héroes para deshacerse en agradecimientos hacia ellos. Al haberle traído a su hija sana y salva, les dijo que podían pedirle lo que quisieran como recompensa. Mina y los demás respondieron sin dudarlo que les liberara de su condición de mercenarios-esclavos. Hornash, sin embargo, se reservó su recompensa para más adelante. El duque aceptó de muy buen grado y, además, les propuso hacerse cargo de las tierras alrededor de la Torre de Piedra, desde donde podrían vigilar mejor la orilla este del río para él. Para este menester, hizo enviar allí suficiente ganado, provisiones, diez esclavos y dos colonos granjeros para culti...

El rapto de Jezra

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Estación del mar del año 1620 TS Tras el ataque de los broos durante el Tiempo Sagrado, el duque Raus ordenó a sus mercenarios rastrear las inmediaciones del Gran Pantano con la ayuda de los tritónidos para buscar cualquier ser caótico que pudiera haberse ocultado allí. Asimismo, envió grupos de guerreros a las dos granjas de la orilla este del río para buscar supervivientes. Ambas habían sido arrasadas y el ganado contaminado. No obstante, los mercenarios de Raus encontraron con vida a la aterrorrizada esposa y los hijos de uno de los granjeros, que se habían ocultado a tiempo entre unos cañizales. Hornash insistió en que había que perseguir a los broos supervivientes hasta su guarida en las áridas cañadas del País de los Buitres. Sin embargo, ni Daine ni el duque consideraron oportuno que ninguno de sus mercenarios se alejaran tanto del Fuerte, y aun menos para adentrarse en aquellas quebradas laberínticas del este del valle sin rumbo establecido. Por otro lado, Chaku ...

El ataque de Muriah y sus broos

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Día salvaje, primera semana del Tiempo Sagrado, 1619 TS Las ceremonias del Tiempo Sagrado mantenían a todo el mundo ocupado. Los colonos de las tierras del duque habían acudido a Ronegarth para celebrar los ritos anuales en honor a sus extraños dioses del norte, principalmente Lodril y Oria. Por lo que Mina y los demás pudieron observar, los dioses de los campesinos de la lejana Peloria estaban relacionados con el poder de la tierra, el calor de la vida y el fuego. Mientras los colonos y sus sacerdotes llevaban a cabo los ritos diarios de recreación del mundo y augurios para el año venidero, los mercenarios hacían rondas por las tierras del duque, pues durante el Tiempo Sagrado es común que las criaturas del Caos hagan incursiones. Durante estas dos semanas, todos los pueblos acuden a sus templos para revivir los mitos de cómo sus dioses salvaron al mundo de la destrucción que sembró Wakboth el Diablo y sus huestes. Todo el mundo excepto los monstruos caóticos dotados de c...

Regreso a las ruinas malditas

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Oh gran Lhankhor Mhy, pido perdón por los conocimientos prohibidos y blasfemos que hoy me veo obligado a poner por escrito, conocimientos que nunca me debieron ser revelados y que nunca deben llegar a oídos humanos. Si escribo hoy este nuevo capítulo y no lo relego al olvido es porque le juré a mi querida Mina que transcribiría todas sus hazañas. Sin embargo, por la fidelidad que debo a mi señor Lhankhor, lanzaré esta página a la hoguera después de escribirla. Que los dioses maldigan a los lunares y a su codicia e ingenuidad. Estación de las tormentas, semana de la verdad, día de la arcilla Mientras Fuerte Raus terminaba de recuperarse de la plaga extendida por los broos a través del agua del río, desde las almenas nuestros protagonistas vieron acercarse un pelotón de soldados lunares montados en antílopes sable. El líder del grupo, el decurio Dalamides Aveticus, se identificó como jefe del Equipo de exploración provincial lunar y exigió hablar con el duque Raus. Al entrar en el patio ...